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La preciosa voz de Lena Horne

12 de mayo de 2010


Lena Horne (1917-2010)

Con la muerte de Lena Horne se ha ido una de las grandes estrellas del jazz y una artista polifacética y comprometida. Cuando Lena Horne empezó a cantar en el Cotton Club allá por los años 30, los negros podían actuar allí, pero no entrar como clientes. En 1940 fue la primera afroamericana en hacer una gira con una orquesta multirracial. Poco después firmaría un contrato de larga duración con la mayor compañía de Hollywood: la Metro Goldwyn Mayer.

Alcanzó su mayor éxito en el cine con Tiempo de tormenta (Stormy Weather, 1943), un musical cuyo reparto estaba formado casi integramente por afroamericanos. Inolvidable Lena Horne cantando el tema que da título a la película. Inolvidables también Fats Waller con su Ain't Misbehavin' o Cab Calloway con Jumpin' Jive







Fue víctima de la discriminación racial, y su color de piel condicionó siempre sus posibilidades en el cine. En Hollywood faltaba mucho para que una actriz afroamericana compitiera en igualdad de condiciones con sus compañeras de piel blanca. Esta fue la razón de que no le dieran el papel de Julie LaVerne en la nueva versión de Show boat (1951) que finalmente haría Ava Gardner, que ni siquiera sabía cantar.

Lena Horne no ocultó nunca sus ideas progresistas y de izquierdas, convirtiendose en una intrépida activista en favor de la igualdad racial. Era muy amiga del gran cantante y activista Paul Robeson, quien influyó notablemente en su visión política. Rechazaba cantar en locales donde se ejercía la segregación racial y sus protestas hicieron incluso que fuera incluida en las "listas negras" durante el terror macartista de los años 50.







Con el paso de los años abandonó el cine para centrarse en su carrera musical. En 1957 su disco Lena Horne at the Waldorf Astoria fue uno de los más vendidos de ese año. También actuó en musicales de broadway como Jamaica (1958), por el que recibió una nominación a los Premios Tony, e intervino en los programas televisivos de mayor audiencia. Aquí sale repasando el abecedario con los muñecos de "Barrio Sésamo":





En 1978 se despedidió del cine interpretando a Glenda, la bruja buena del El mago, fallida versión de "El Mago de Oz" con Diana Ross y Michael Jackson...

En 1980, protagonizó el espectáculo teatral Lena Horne: The Lady and Her Music, que permaneció más de un año en cartelera. La revista "Newsweek" dijo que era la actuación más impresionante que habían visto en Broadway desde hacía varios años.

Cuando en 2002 Halle Berry se convirtió en la primera mujer afroamericana en ganar el Oscar a la mejor actriz principal, su discurso entre sollozos comenzó así: “Este momento me excede. Este momento es para Dorothy Dandridge, Lena Horne, Diahann Carroll... Y es para las mujeres de color anónimas, cuyas caras y nombres aún no conocemos, que ahora tienen una oportunidad porque esta noche se abrió una puerta”

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Adiós a Lyudmila Zykina, la Reina del Folk Ruso

2 de julio de 2009


Lyudmila Zykina (1929-2009)
La gran cantante soviética de folk Lyudmila Zykina, falleció ayer en Moscú de un ataque al corazón a los 80 años de edad. Precisamente hace pocas semanas, con motivo de su cumpleaños, recibió el cálido homenaje de sus compatriotas.

Lyudmila Georgievna Zykina había nacido el 10 de junio de 1929 en el seno de una modesta familia de Moscú. Durante los duros años de la Segunda Guerra Mundial trabajó en una fabrica y luego en un hospital.

Empezó su carrera musical en el Coro Pyatnitsky, que intepretaba canciones populares rusas, en 1947. En 1949, cuando aun estaba empezando, actuó en el Kremlim para el mismísimo Stalin, quien al finalizar la actuación sonrió y le dijo: “Tienes un gran camino por delante”

A lo largo de cincuenta años de carrera, Zykina se ganó el corazón de los rusos convirtiéndose en una leyenda. Interpretó más de 2.000 canciones y llevó por todo el mundo los sonidos tradicionales rusos. En Francia era conocida como “La Edith Piaf Rusa”, y en Estados Unidos como “Miss Volga”, por el título de su canción más conocida, “Techet reka Volga”

Otras de sus inrerpretaciones famosas fueron “Milaya mama” (“Querida mama”), “Oy sneg snezhok”, “Orenburgskiy platok” o “Sronila kolechko”

Lyudmila Zykina era la cantante favorita del líder soviético Leonid Brezhnev, y también era muy amiga de Ekaterina Furtseva, la Ministra de Cultura de la URSS.

Artistas como Frank Sinatra, Charles Chaplin o Charles Aznavour se declararon admiradores suyos, y grandes personalidades como Indira Gandhi, Charles de Gaulle o Georges Pompidou también quedaron cautivados por su profunda y luminosa voz.

En una entrevista recordó como los Beatles se le habían acercado en un restaurante tras un concierto. “Se me acercaron, nos conocimos y cantaron una estrofa de una canción rusa, la única que se sabían”, dijo, añadiendo que le entregaron como regalo una pequeña cruz de plata como símbolo de buena suerte.

Lyudmila Zykina recibió los más importantes premios y distinciones de la URSS: el Premio Lenin (1970), el título de Artista del Pueblo (1973) y el de Héroe del Trabajo Socialista (1987)

“Habrá otros artistas, pero nunca una voz como ésta”, ha afirmado Iosif Kobzon, otro mítico cantante ruso. Eso mismo sentimos hoy muchos, dentro y fuera de su país.

Os dejo con “Techet reka Volga” :)





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Judy Garland, en algún lugar sobre el arco iris...

4 de junio de 2008


Judy Garland (1922-1969)

Pocas personalidades de Hollywood encarnaron, como ella, la exuberancia artística en continua lucha contra la adversidad personal. Frances Ethel Gumm, para siempre Judy Garland, nació en 1922 en Grand Rapids (Minnesota), y murió en 1969 en Londres, con sólo 47 años. Da vértigo todo lo que pudo hacer en tan poco tiempo, y desde tan jóven: hija de artistas (born in a trunk, como cantaba en Ha nacido una estrella), a los 3 años ya actuaba con sus padres, y a los 6 cantaba y bailaba con sus dos hermanas mayores en un trío llamado The Gumm Sisters.

En el mundo del espectáculo anglosajón, decir Judy Garland es decir leyenda. Si en nuestro país no lo fue se debe a que sus mejores películas (a excepción de El Mago de Oz, claro) tardaron bastante años en España, y casi todas ellas vía televisiva, desde Cita en St. Louis a la culminante Ha nacido una estrella. Tan increíble ausencia, se debía a la poca confianza que el cine musical americano merecía a los distribuidores españoles. Por esta razón, la gran Judy Garland sólo es recordada aquí como la niña que visitó el País de Oz, la jovencita romántica que acompañaba a Mickey Rooney en la serie de Andy Hardy (Andrés Harvey por estos lares...) y, por supuesto, la madre de Liza Minnelli.

A mediados de los años 30, su madre se la llevó a Hollywood para participar en varias pruebas cinematográficas, y pronto quedaría al decubierto el enorme talento de la jóven Frances Gumm, que por sugerencia del productor y actor George Jessel cambió su nombre por el de Judy Garland. En septiembre de 1935, cuando tenía 13 años, firmó su primer contrato con la Metro Goldwyn Mayer. En esta época la Fox tenía a Shirley Temple, mientras que Deanna Durbin era la niña bonita de la Universal. La Metro se vió obligada a contraatacar, y eligió a Judy Garland. La produjo, en el sentido hollywoodiense del término. Sastres, peluqueros, profesores de canto, baile y dicción cayeron sobre la pequeña Frances. Quizás inspirados por su apellido (Gumm), los estudios la estiraron y la encogieron a su antojo.



Judy Garland en Locuras de estudiantes (1936)
Judy Garland en Locuras de estudiantes (1936), su debut en el cine


Judy Garland en El Mago de Oz (1939)
Judy Garland en El Mago de Oz (1939)



Debutó en 1936 con la agradable comedia deportiva Locuras de estudiantes (Pigskin Parade), y a partir de ahí le hizieron rodar película tras película cuando todavía era una niña, y cuando dejó de serlo la obligaron a seguir en el papel: rodó El Mago de Oz (The Wizard of Oz, 1939) con 16 años, y porque la Temple había rechazado el papel...

La película dirigida por Victor Flemming fue un éxito descomunal, y Judy Garland se convirtió en una estrella mundialmente famosa con su papel de Dorothy, una niña de Kansas que se ve arrastrada por un tornado y llega a un fantástico lugar donde habitan brujas buenas y malas, un espantapájaros que habla, un león cobarde, un hombre de hojalata, etc. A pesar de ir dirigida en principio al público infantil, es considerada una obra de culto por parte de la comunidad gay... Garland, cuya actuación le valió un Oscar especial a la mejor actriz juvenil de ese año, quedaría identificada para siempre con la bella melodía de Somewhere over the rainbow (En algún lugar sobre el arco iris), sin duda una de las canciones más populares de todo el siglo XX y que ha sido versionada infinidad de veces.



Judy Garland y Mickey Rooney en Los hijos de la farándula (1939)
Judy Garland y Mickey Rooney en Los hijos de la farándula (1939)



Judy escapó de Oz, pero siguió encerrada en un Paraíso rosa. Le buscaron un compañero de juegos: Mickey Rooney. Fueron adolescentes eternos, ya fuera en la arcadia del juez Hardy, o jugando a la conquista de Broadway de la mano del gran Busby Berkeley, uno de los coreógrafos más imaginativos que ha habido en el cine musical, en éxitos como Los hijos de la farándula (Babes in arms, 1939), Armonías de juventud (Strike up the band, 1940) o, ya en plena guerra, Babes on Broadway (1941).

Detrás de tanta ligereza, risas continuas y felicidad a raudales, había jornadas esclavistas de 20 horas de trabajo, con píldoras estimulantes al amanecer y somníferos a la caída de la noche. Entre 1939 y 1950, Judy rueda 22 películas: una media de dos por año. La vida no tarda en pasarle factura. A los 20 es una jóven "envejecida" y agotada, que se casa con el músico David Rose y se separa al poco tiempo. En 1942, los estudios le permiten su primera interpretación adulta, en Por mí y por mi chica (For me and my gal) junto al mítico Gene Kelly.

En 1944 conoce a Vincent Minnelli, que le regala (aunque ella bien se lo ganó...) el enorme éxito de Cita en St. Louis (Meet me in St. Louis). Al año siguiente, recién terminada la guerra, ambos contraen matrimonio, y poco después nacería su hija Liza, que con el tiempo se convertiría en una célebre actriz y cantante, ganadora del Oscar por Cabaret (1972)



Judy Garland y Vincent Minnelli en 1951
Judy Garland con su marido Vincent Minnelli en 1951


Judy Garland y James Mason en Ha nacido una estrella (1954)
Judy Garland y James Mason en Ha nacido una estrella (1954)



En 1948, una nueva maravilla minelliana: El Pirata (The Pirate). La estrella tiene celos de su compañero de reparto Gene Kelly, y acuciada por su eterna inseguridad y por problemas de sobrepeso, sufre una crisis de ansiedad durante el rodaje. Los médicos del estudio le recetan la píldora mágica, benzedrina, y la convencen de que ni produce adicción ni tiene efectos secundarios. Entre benzedrina y veronal, rueda en 1948 Desfile de Pascua (Easter Parade), de Charles Walters, con 17 canciones de Irving Berlin. Se repite el éxito de El Pirata, pero cae víctima de una depresión nerviosa y es ingresada en un sanatorio californiano.

Empieza una lista de aplazamientos y anulaciones de contratos. Sus problemas con el estudio saltan a las columnas de chismorreos, y se ve obligada a escribir una carta a sus admiradores para tranquilizarlos. A finales de los 40, la Metro rescinde su contrato, al negarse Judy a interpretar el papel de la mestiza Julie en Magnolia (Show Boat, 1951). Su última película para el estudio será Summer Stock (1950), de Charles Walters.

En 1951 se separa de Minnelli, y la prensa da cuenta de un intento de suicidio. Es su cota más baja: al hacerse pública la noticia, ningún estudio de Hollywood se atreve a contratarla. Apartada del cine, comienza entonces su portentosa carrera como cantante, con una escalada de recitales que la convertirán en un monstruo sagrado. Graba disco tras disco en la Capitol y se presenta en el Palace Theatre de Nueva York, que reabre sus puertas para la ocasión: Judy at the Palace enloquece a público y crítica y el espectáculo permanece 21 semanas en cartel. Su nuevo marido, el agente Sidney Luft, con el que se casa en 1952, le consigue una serie de emisiones televisivas y radiofónicas.

A raiz del éxito de su retorno, las puertas de Hollywood vuelven a abrírsele. Luft convence a la Warner para rodar con ella un remake de Ha nacido una estrella, melodrama protagonizado por Janet Gaynor y Fredric March en 1937 que trata de las relaciones entre un maduro actor en decadencia y una estrella ascendente. George Cukor dirige la nueva versión en 1954, con James Mason acompañando a Garland, y el resultado es una verdadera obra maestra, para muchos la mejor película de la actriz. Lamentablemente Grace Kelly le "roba" el Oscar por la olvidada La angustia de vivir (The country girl).



Judy Garland en Vencedores o vencidos (1961)
Judy Garland en Vencedores o vencidos (1961)


Judy Garland y Liza Minnelli en 1963
Judy Garland con su hija Liza Minnelli en 1963



Despechada, sigue adelante con sus recitales, y alcanza la perfeccción absoluta de su arte en el mítico Judy at the Carnegie, en 1961. El doble album del concierto recibe cinco premios Grammy y vende más de dos millones de copias. En la temporada 1963-64 consigue su propio programa en la CBS, El Show de Judy Garland, un clásico en su género, pero que se hunde en los ratings por la competencia con Bonanza, serie que emite la NBC a la misma hora. Pese a su indudable calidad, el programa fue cancelado tras 22 semanas en antena, un fracaso que resultó emocionalmente devastador para Garland.

En la decada de los 60 alterna sus recitales con tres impresionantes trabajos en el cine. Cambia radicalmente de registro para encarnar a una envejecida matrona en Vencedores o vencidos (Judgment at Nuremberg, 1961), la cinta de Stanley Kramer sobre los juicios de Nuremberg que le vale una nominación secundaria al Oscar, ganado (esta vez muy merecidamente) por Rita Moreno con West Side Story. Dos años después, a las ordenes de John Cassavettes, rueda Angeles sin paraíso (A child is waiting), conmovedora elegía sobre el mundo de los niños con retraso mental, que por su absoluta ausencia de sentimentalismo resulta un previsible fracaso en taquilla. Finalmente, en Londres, y aprovechando el "Culto Garland", protagoniza Podría seguir cantando (I could go on singing, 1963), su despedida del mundo del cine.



Judy Garland
Judy Garland en 1966


Judy Garland
Judy Garland en una de sus últimas actuaciones



Sus últimos años fueron de progresiva decadencia. Mientras su carrera profesional se iba difuminando, su vida personal continuaba llena de problemas derivados de su inestabilidad emocional y su adicción a las drogas y el alcohol. Además tuvo que pelear amargamente por la custodia de los dos hijos habidos en su matrimonio con Sidney Luft. En 1965 se casa con Mark Herron, del que se separa a los seis meses.

En marzo de 1969 dio en la ciudad danesa de Copenhague el que sería su último concierto. El 22 de junio de ese año, dos semanas después de su 47 cumpleaños, es encontrada muerta en el baño de su apartamento en Londres por su quinto y último marido, Mickey Deans, con el que se había casado tres meses antes. La autopsia reveló una sobredósis de somníferos, aunque otras versiones aseguran que murió de anorexia, complicada con un fatal proceso hepático. 22.000 personas se congregaron para despedirla en su funeral, en la que ha pasado a la historia como la primera gran manifestación gay norteamericana, debido a que Judy era un ícono de este colectivo. Fue enterrada en el cementerio de Ferncliff, en Hartsdale, Nueva York.

Muchos cronistas conectaron su muerte y posterior funeral con los disturbios de Stonewall, que se produjeron pocos días más tarde (el 28 de junio) y que marcan el orígen del moderno movimiento de liberación gay. Y es que, según este argumento, la comunidad gay se encontraba especialmente sensible en esas fechas por la desaparición de quien consideraban su gran ídolo.


Tumba de Judy Garland en en cementerio de Ferncliff, Nueva York
Tumba de Judy Garland en el cementerio de Ferncliff, Nueva York



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La vida es un cabaret...

23 de septiembre de 2007


Bob Fosse (1927-1987)

Aprovecho que se cumplen veinte años de la muerte de Bob Fosse para recordar la figura de este gran coreógrafo y cineasta, responsable de la renovación del género musical allá por los años 70.

Robert Louis Fosse nació el 23 de junio de 1927 en Chicago y era hijo de una bailarina de vodevil. Desde su infancia estuvo vinculado al mundo del espectáculo, primero como bailarín y pronto realizando ya sus primeras coreografías.

Tras pasar un tiempo en la marina, luego estudió interpretación en la American Theatre Wing de Nueva York, y en 1950 pisó por primera vez los escenarios de Broadway haciendo un pequeño papel en la obra Dance Me A Song. Su gran oportunidad le llegó cuando George Abbott lo contrató como coreógrafo en The Pajama Game (1954). Gracias al éxito de esta obra Fosse se convirtió en uno de los coreógrafos más solicitados.


Damn Yankees (1958)

Gwen Verdom en la obra Damn Yankees (1958)



Se casó con la bailarina Gwen Verdon, que sería la estrella principal de casi todos sus montajes. El éxito les sonrió durante años. Obras como Damn Yankees (1955), New Girl In Town (1957), Redhead (1959), Little Me (1962) o Sweet Charity (1966) hicieron de Fosse la personalidad más importante del teatro musical en Estados Unidos. De hecho ya sólo su nombre era capaz de atraer al público, por encima de los propios actores y actrices.

Su relación con Hollywood comenzó haciendo coreografías en las adaptaciones al celuloide de My Sister Eileen (1955), The Pajama Game (1957) o Damm Yankees (1958). Sin embargo no fue hasta 1969 cuando por primera vez pudo tener el control total dirigiendo él mismo la película. Fue precisamente con Sweet Charity, con la que había alcanzado el éxito en los escenarios tres años antes con su mujer Gwen Verdon de protagonista.

Pero como suele ocurrir, para la versión fílmica los productores eligieron a alguien más popular para el gran público, en este caso Shirley MacLaine, una de las actrices más importantes de los años 60, y que repetía el papel de "prostituta de buen corazón" que había hecho años antes en Irma la Dulce (1963) de Billy Wilder. Al final la película fue un fracaso, y en gran parte por culpa del propio Fosse, ya que aunque las constantes de su estilo estaban presentes en los números musicales, la narración no resulta demasiado fluida. Lo mejor es toda la secuencia del The Rich Man's Frug, que es Fosse en estado puro.

Lo cierto es que Fosse aprendió bien la lección. El cine era un medio muy diferente al teatro, y por eso necesitaba recursos nuevos, principalmente a través del montaje (aspecto que hasta entonces se consideraba secundario en el género musical), y de una mayor naturalidad a la hora de combinar números musicales y parte dramática. Para entendernos, el público de los 70 ya no aceptaba a personajes que en medio de un diálogo se ponen a cantar como si fuera lo más normal del mundo...


Cabaret (1972)


Cabaret (1972)



Así que llegamos a 1972, cuando Bob Fosse dirigió uno de los clásicos más importantes de la historia del cine, no solo musical, sino del CINE con mayúsculas: Cabaret.

Cabaret es una obra revolucionaria en muchos sentidos. Primero en sus aspectos temáticos: el ascenso del nazismo, la homosexualidad, el aborto... nada que ver con los típicos líos románticos y de comedia ligera propios del musical clásico. Luego porque no es sólo un musical, ya que las canciones se intercalan en la parte dramática con total naturalidad, hasta el punto de que casi podría pasar por un argumento realista... de hecho todos los numeros transcurren en el escenario del cabaret. Las canciones sirven básicamente como contrapunto satírico a la trama. Y por último en el aspecto formal, desechando el clásico plano-secuencia para jugar con el montaje. Intercalando detalles y planos cortos, el montaje se sincroniza con la música creando efectos novedosos. En cierta manera, anticipa algunos aspectos del video-clip.

En definitiva, la película fue un éxito colosal en todo el mundo. Liza Minelli se hizo famosísima (haciendo olvidar a mamá Garland...), y Bob Fosse hasta se llevó el oscar al mejor director quitándoselo nada menos que al Francis F. Coppola de El Padrino.


Lenny (1974)
Dustin Hoffman en Lenny (1974)



Muchos esperaban que Fosse explotaría el filón abierto por Cabaret, embarcándose en otras producciones de similar estructura. Pero se equivocaron, ya que en 1974 sorprendió con una película no musical y totalmente alejada de su estilo anterior: Lenny.

Tengo que decir que Lenny es una de mis películas favoritas de siempre y la habré visto unas cuatro veces. Rodada en un impecable blanco y negro, está protagonizada por Dustin Hoffman que interpreta al gran humorista Lenny Bruce, un auténtico icono contracultural que en los años 50 y 60 actuaba en los nightclubs de todo el país y que no dejaba títere con cabeza, metiéndose con el gobierno, la religión, el american way of life y todas esas cosas... muchas veces acababa en comisaría, y murió de una sobredosis a los 37 años.

La película es impresionante, con un estilo casi documental y donde Fosse vuelve a demostrar su habilidad con el montaje a la hora de dar fluidez a la narración, logrando evitar los tópicos del biopic al uso. Aunque Cabaret es maravillosa, si tuviera que elegir yo pienso que Lenny es mi película de Fosse favorita. Pese a todo fue un fracaso comercial, bastante previsible conociendo los gustos del público yanqui.


Chicago (1975)
Chita Rivera y Gwen Verdom en la obra Chicago (1975)



Pero junto a su carreera en Hollywwod, Bob Fosse no abandonó ni mucho menos el teatro. En 1972 había conseguido el éxito con Pippin, y en 1975 llegó otro aun mayor con Chicago. El argumento de Chicago estaba basado en la historia real de Belva Gaertner, una cantante de cabaret acusada de matar a su marido en 1924, y que ya había sido motivo para una obra teatral de Maurine Watkins e incluso una película con Ginger Rogers.

Fosse, junto a sus habituales colaboradores John Kander y Fred Ebb, eloboraron un libreto lleno de mala uva y crítica social (al sistema judicial, a los medios de comunicación, a la opinión pública, etc). El resultado fue una obra divertida, chispeante y atrevida que tuvo mucho éxito, pese a tener que competir en el tiempo con A Chorus Line. Aunque Fosse intentaría varias veces llevarla al cine, finalmente tuvo que desistir, centrándose en otros proyectos. Hubo que esperar a 2002 para que Chicago llegara a las pantallas de cine, de la mano de Rob Marshall, y convirtiéndose, como sabemos, en una de las grandes películas de los últimos años.


All That Jazz (1979)

All That Jazz (1979)
All That Jazz (1979)



Volviendo a Bob Fosse, su cuarta película fue All That Jazz (1979), sin duda su obra más personal, hasta el punto de que en buena parte es autobiográfica, y que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes. El actor protagonista Roy Scheider viene a ser un alter ego de Fosse, e interpreta a un coreógrafo de éxito que a punto de morir, repasa su propia vida. Lo mejor son los numeros musicales oníricos e incluso alucinógenos, que incluyen a Jessica Lange como la muerte...


Star 80 (1982)
Star 80 (1982)



Su última incursión en el cine fue en 1983 con Star 80, que retomaba la línea de Lenny, aunque con mucha menos inspiración... También está basada en una tragedia real bastante escabrosa: el asesinato de la playmate de 1980 Dorothy Stratten a manos de su novio. A mí me gusta la película, pero hubiera quedado mucho mejor con otra protagonista, ya que no me parece que Mariel Hemingway haya sido nunca una buena actriz, la verdad...

Bueno, pues esta fue la última incursión de Bob Fosse en el cine. A partir de ahí siguió trabajando en el teatro, aunque ya muy lejos de su antiguo esplendor, en una época en la que Broadway ya solo tenía ojos para los megaéxitos de Andrew Lloyd Weber (Cats, Evita, etc).

Bob Fosse encontró la muerte en Washington DF el 23 de septiembre de 1987 de un ataque al corazón, durante la gira de reposición de Sweet Charity. Ya había tenido problemas de salud antes y parece que fumaba unos cuatro paquetes de cigarrillos al día... Se marchaba así uno de los mejores coreógrafos de todos los tiempos, que introdujo elementos novedosos en las composiones escenográficas (en la forma de disponer los grupos de bailarines, uso de sombreros y guantes, cruces de tobillos, golpes de cadera, posturas inclinadas, etc), en la temática (argumentos de caracter trágico o pesimista), y en el ambito cinematográfico (sobre todo en el montaje).

Una de sus frases célebres es: “Vive como si fueras a morir mañana, trabaja como si no necesitaras el dinero, baila como si nadie estuviera mirando”


Bob Fosse



Enlaces:

  • Bob Fosse (danzaballet.com)
  • Bob Fosse y Chicago

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  • Mia Zapata, larga vida al Riot grrrl

    7 de julio de 2007


    Mia Zapata (1965-1993)

    Hoy se cumplen 14 años del terrible asesinato de Mia Zapata en Seattle. Mia Zapata era la líder de The Gits y una de mis artistas punk-rock favoritas. Su muerte llegó de la forma más cruel, horrorosa e injusta. Fue casi una burla. En la época en que las mujeres se agruparon como Riot grrrls y pedían a gritos respeto, Mia fue violada y estrangulada. La mejor forma para callarla ¿no es cierto?.

    Murió a la misma edad que parecen morir los grandes, como si fuera un destino preestablecido: los 27 años. Por eso, escuchar a The Gits es distinto a escuchar a otro grupo. Es impactante escuchar cantar a Mia y referirse justo a temas como la violación y la tristeza de la muerte, como si ella lo hubiese sabido...

    Había nacido en Louisville (Kentucky), el 25 de agosto de 1965, y pronto aprendió a cantar y a tocar la guitarra. Sus influencias eran muy variopintas: jazz, soul, punk, etc, así como la poesía de Rimbaud o el expresionismo de pintores como Willem de Kooning o Egon Schiele.


    Mia Zapata

    A mediados de los 80 cursó estudios en el conocido Antioch College de Ohio, un "liberal arts college" con reputación de muy progresista que había sido uno de los principales centros del activismo estudiantil en los años 60 y 70, aunque en los 80 atravesaba por dificultades financieras. Allí, junto a tres de sus compañeros, fundo en 1986 el grupo The Gits.

    Además de Mia como cantante, la banda estaba compuesta por Joe Spleen (guitarra), Matt Dresdner (bajo) y Steve Moriarty (batería). En 1989 se trasladaron a Seattle, en la busqueda del éxito. Por esa época en Seattle nacía el movimiento grunge y se convertía en la principal referencia para las nuevas tendencias musicales nacidas de la descomposición del punk y el heavy metal. Una generación de antihéroes que llevaron a cabo una Revolución en los 90.


    The Gits - Frenching the Bully (1992)
    The Gits - Frenching the Bully (1992)



    The Gits tocaban en diversos locales mientras esperaban su oportunidad. Sacaron al mercado varios singles que fueron bastante bien recibidos. Por fin en 1992 grabaron su primer albúm, titulado Frenching the Bully, y que fue recibido con muy buenas críticas. A partir de ahí su popularidad no dejó de crecer, y pronto ya eran conocidos en todo el país.

    El 1993 entraron otra vez al estudio para grabar su segundo album, The Conquering Chicken. Aun no estaba completamente terminado cuando llegó la terrible noticia. Mia no llegó a verlo terminado. El disco solo vería la luz postumamente.


    Mia Zapata - The Gits

    The Gits

    7 de julio de 1993. The Gits acababan de regresar a Seattle tras una gira de conciertos en varias ciudades de la Costa Oeste que había sido un fenomenal éxito. Esa noche Mia estuvo con una amiga hasta las 2:00 hs de la madrugada, y luego decidió volver caminando a su casa, situada a unos dos kilómetros en el barrio de Capitol Hill, el corazón más bohemio y musical de Seattle. Su amiga intentó convencerla para llamar a un taxi, pero ella no quiso. Las últimas palabras que le dijo fueron "Don't worry. I'll be fine".

    Una hora y media más tarde, sobre las 3:30, el cuerpo sin vida de Mia Zapata fue encontrado en un parque cercano con signos de extrema violencia. Alguien la había violando y estrangulado con su propia ropa.

    Fue enterrada en el cementerio Cave Hill de su ciudad natal, Louisville. Pasaron años de especulaciones sobre este crímen. Y después silencio. No existía ninguna pista fiable que pemitiera atrapar al asesino. Su familia y amigos (que eran muchos), hicieron todo lo posible para mantener abierta la investigación, e incluso recaudaron fondos para contratar detectives privados. Sin embargo poco a poco se fue perdiendo toda esperanza.

    Sin embargo, en 2002 se logró extraer del cuerpo de Mia una muestra del ADN del asesino. La policía comenzó entonces a cruzar perfiles de su base de datos. Pasaron varios meses y no lograron nada. En 2003, un inmigrante cubano de 49 años y con antecedentes por agresión sexual llamado Jesus Mezquia, fue detendido en Miami (curiosamente, justo en el otro extremo del país) tras agredir a una mujer embarazada. Tras solicitarle una muestra de su ADN se comprobó que coincidía con el ADN del asesino de Mia.

    El jucicio se llevó a cabo en Seattle, y finalmente (en marzo de 2004) Mezquia fue condenado a 37 años de prisión por asesinato y violación. Se cerraba así la historia de un horrible crímen que se llevó a una de las artistas más talentosas del punk-rock.

    Tras la muerte de Mia, los otros miembros de The Gits formaron una nueva banda llamada Dancing French Liberals of '48 (sic). Además editaron dos albunes póstumos: The Conquering Chicken (1994) y Kings and Queens (1996). En 1995 también salió un disco de versiones de algunos temas de The Gits llamado Evil Stig con Joan Jett (gran amiga de Mia) como cantante. Además Joan Jett se inspiró en Mia Zapata para componer su tema "Go Home":


    Walkin' on the streets tonight
    I am so aware of you
    Give me a reason to fight
    When there's nowhere to run to
    Go Home



    La muerte de Mia incito a su amiga Valerie Agnew, batería del grupo de chicas 7 Year Bitch a fundar la organización Home Alive, dedicada a enseñar a las mujeres técnicas de autodefensa contra las agresiones.

    Aunque Mia era la única mujer en The Gits, su personalidad la convertían en la líder indiscutible y dotó a la banda de una perspectiva neofeminista a base de rabia, actitud punk y manifiestos existenciales que encajaban a la perfección con el ideario indie riot grrrl, a base de creatividad, conceptos radicales y mucha energía positiva. Desde entonces muchos grupos y artistas han reivindicado su influencia.

    En 2005 estrenaron un documental titulado The Gits sobre la historia de la banda y su trágico final.


    Mia Zapata


  • The Gits official website

  • anecdotariorock.blogspot.com

  • Find a Grave



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