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Un cariñoso recuerdo para Betty Garrett (1919-2011)

19 de febrero de 2011


Betty Garrett y Larry Parks

-Fuente: El País- Hasta el último momento estuvo en activo y días antes de su muerte seguía impartiendo clases de comedia musical en un pequeño teatro de Los Ángeles. La actriz Betty Garrett moría el pasado sábado en la ciudad del cine a los 91 años víctima de un aneurisma de aorta. Atrás quedaba una vida dedicada a la pequeña y gran pantalla, donde en dos ocasiones fue novia de Frank Sinatra.


Betty Garrett



Betty Garrett nació en 1919 en Saint Joseph, Missouri. Su padre, vendedor ambulante, murió víctima del alcoholismo cuando Betty tenía dos años. Su madre vio un potencial en la pequeña -gran bailarina y con dotes para la interpretación- y se trasladaron a Nueva York, donde la joven obtuvo una beca en el prestigioso Neighborhood Playhouse a los 17 años.


Un día en Nueva York (1949)
Reparto de Un día en Nueva York (1949), de izquierda a derecha Betty Garrett,
Frank Sinatra, Ann Miller, Jules Munshin, Vera-Ellen y Gene Kelly



En 1949 apareció junto a Sinatra en los musicales Take Me Out to the Ballgame y sobre todo Un día en Nueva York, donde interpretaba dos canciones con él: Come Up to My Place y You're Awful.

Ese mismo año también intervino en La hija de Neptuno, donde cantaba junto a Red Skelton la oscarizada canción Baby, It's Cold Outside, que aquí podeis ver:




Betty Garrett y Larry Parks
Betty Garrett con su marido Larry Parks en 1955


Betty Garrett y sus hijos
Betty Garrett con sus hijos Larry y Andy en 1954



Su carrera en la meca del cine fue corta, en gran parte debido a la caza de brujas ejercida por el senador republicano Joseph McCarthy, que en 1951 obligó a testificar al esposo de Garrett, el también actor Larry Parks, ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses por su afiliación al Partido Comunista. "Fue un periodo muy triste y oscuro", dijo Garrett en 1998. "Destrozó muchas vidas y arruinó la carrera de mi marido". Garrett tuvo una breve militancia en el comunismo, pero nunca fue llamada a testimoniar, quizá "porque estaba embarazada de nueve meses de mi segundo hijo y no hubiera quedado bien como testigo", declaró la actriz hace unos años a la prensa.


Betty Garrett en el estreno de Spoon River Anthology (1963)
Betty Garrett en 1963 tras el estreno de Spoon River Anthology en el Booth Theater de Nueva York. Junto a ella está el director Charles Aidman y la viuda de Edgar Lee Masters, autor de la obra



Cantante, bailarina y actriz, Garrett mantuvo una agenda de trabajo apretada en el teatro y la televisión pero alejada del cine, ya que Metro Goldwyn Mayer la colocó en su lista negra tras el testimonio de su esposo. En el año 2003, Garrett era nominada a un premio Emmy por su participación en la serie Becker, protagonizada por Ted Danson. Sus papeles televisivos en All in the Family y Laverne & Shirley le concedieron la fama que le fue arrebatada en la gran pantalla. Cuando le preguntaron en 1998 si sentía resentimiento por lo que sucedió en el macartismo, la actriz declaró: "No está en mi forma de ser. Lo que siento es una gran pena. Creo que los dos estábamos a punto de convertirnos en grandes estrellas, sobre todo él. Y de repente todo se derrumbó"


Betty Garrett


Escuchando Defenders of Gaia, Rhapsody of Fire

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El inolvidable Steve McQueen

7 de noviembre de 2010


Steve McQueen en Bullitt (1968)

Hoy se cumplen 30 años de la muerte de uno de los iconos más populares del cine moderno: Steve McQueen.

Tenía solo 50 años, y fue víctima de un cáncer de pulmón. Fumaba mucho.

Steve McQueen se inició en el cine con un breve papel en Marcado por el odio (1956) de Robert Wise, y su primer papel protagonista fue la cinta de ciencia ficción de bajo presupuesto The Blob (1958), que hoy es una verdadera cult-movie y que fue remakeada en 1988 con Kevin Dillon de protagonista.





Pero la película que elevó a Steve McQueen al estrellato fue Los siete magníficos (1960), que adaptaba el argumento de Los siete samurais de Kurosawa al western. A partir de ahí siguió subiendo, y entre sus películas más importantes están La gran evasión (1963), un película realmente divertida sobre la fuga de un campo de prisioneros nazi; Nevada Smith (1966), otro buen western dirigido por Henry Hathaway; El Yang-Tse en llamas (1966), película de aventuras que criticaba el colonialismo de Estados Unidos en Asia; Bullit (1969), policiaco innovador cuyas famosas persecuciones hicieron escuela; El caso de Thomas Crown (1968), sobre un ladrón de guante blanco y objeto de remake hace pocos años; La Huida (1972), una de las mejores películas de Sam Peckimpah y donde compartio protagonismo con su mujer en la vida real, Ali McGraw; Papillon (1973) junto a Dustin Hoffman, sobre una fuga carcelaria de la Isla del Diablo; El coloso en llamas (1974), quiza la pelicula de catastrofes más famosa de los años 70. En su última película, The Hunter (1980), titulada en España Cazador a sueldo, interpreta a un moderno cazarrecompensas.

Steve McQueen decía "Tengo una pasión: el mundo del motor. Y dos grandes aficiones: los coches y las motos". A los 25 años de su muerte, Steve McQueen sigue marcando estilo, y su imagen sigue siendo utilizada incluso por la publicidad, prueba de que sigue siendo símbolo de una generación y de una forma libre de entender la vida que nunca ha pasado ni pasará de moda.


La famosa persecución de Bullitt (1968)





Anuncio publicitario Ford Mustang 2005 (una joyita)





Enlaces:

  • www.mcqueenonline.com
  • www.stevemcqueen.org.uk


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  • Richard Brooks, un cineasta con estilo propio

    1 de septiembre de 2010


    Richard Brooks (1912-1992)

    Periodista, novelista, marine, colaborador de Orson Welles en la radio, Richard Brooks fue un todoterreno con una pasión constante por la narración en cualquiera de sus formas. Pocos lo saben, pero comenzó su carrera como guionista de los epics de Maria Montez: aventuras de ensueño en technicolor como La salvaje blanca (1943) o La reina de Cobra (1944). De la fantasía exótica pasó a escribir o adaptar violentas tramas de cine negro, como Brute Force (1947) de Jules Dassin o Cayo Largo (1948) de John Huston. Gracias al apoyo de Cary Grant, debutó como director en Crisis (1950), un thriller médico.


    Cary Grant y Paula Raymond en Crisis (1950)
    Cary Grant y Paula Raymond en Crisis (1950)


    Humphrey Bogart y Roy Silvers en Deadline USA (1952)
    Humphrey Bogart y Roy Silvers en Deadline USA (1952)


    Humphrey Bogart, June Allyson y Perry Sheehan en Campo de batalla (1953)
    Humphrey Bogart, June Allyson y Perry Sheehan en Campo de batalla (1953)



    Tras la notable Deadline USA (1952), su personal homenaje al mundo del periodismo con Humphrey Bogart como director de diario enfrentado por igual a la mafia y a los poderes públicos, Richard Brooks repitió con Bogart en Campo de batalla (1953), película que muchos han querido ver como un antecedente de M.A.S.H. de Robert Altman. Ese mismo año estrenaría Hombres de infantería, donde rendía tributo a sus años de marine en una crónica realista sobre la instrucción de los futuros soldados a manos del consabido sargento de hierro (Richard Widmark) contrapuntado por otro sargento de corazón de oro (Karl Malden)

    En 1954 da una nueva muestra de su versatilidad adaptando a Scott Fitzgerald en La última vez que vi París, basada en "Babilonia Revisitada". La acción, que arranca en los días de la liberación de París, narra los anhelos y fracasos de un periodista americano aspirante a escritor, interpretado por Van Johnson, y su historia de amor con una bellísima y sufriente Elizabeth Taylor. No faltan los tópicos de americanos en París, pero el conjunto desprende una poderosa melancolía.


    Karl Malden, Richard Widmark y Elaine Stewart en Hombres de infantería (1953)
    Karl Malden, Richard Widmark y Elaine Stewart en Hombres de infantería (1953)


    Elizabeth Taylor y Roger Moore en La última vez que vi París (1954)
    Elizabeth Taylor y Roger Moore en La última vez que vi París (1954)


    Glenn Ford y Sidney Poitier en Semilla de maldad (1955)
    Glenn Ford y Sidney Poitier en Semilla de maldad (1955)



    En cualquier caso, a Brooks la fama le llegaría en 1955 con Semilla de maldad, acercamiento entre realista y moralista a la delincuencia juvenil en las aulas de los barrios pobres de Nueva York, con Glenn Ford en el rol de un padre Flanagan laico, y que pasaría a la historia por incluir en sus créditos el primer himno oficial del rock & roll: el contagioso Rock around the clock, de Bill Halley y sus cometas. La película conoció un enorme e inesperado éxito, y dio a su director el crédito suficiente para aspirar a mayores empresas.


    Robert Taylor y Debra Paget en La última cacería (1956)
    Robert Taylor y Debra Paget en La última cacería (1956)


    Sangre sobre la Tierra (1957)
    Cartel de Sangre sobre la Tierra (1957)


    Los hermanos Karamazov (1958)
    Escena de Los hermanos Karamazov (1958)



    En 1956 incursionó por primera vez en el western con La última cacería, sobre la caza de bisontes en las praderas norteamericanas. Aunque no muy valorado en su tiempo, representa un film pionero por sus preocupaciones ecologistas, anticipando asimismo la deriva crepuscular del género.

    Posteriormente retomaría su línea de adaptaciones literarias con tres producciones de muy diverso signo. La primera es Sangre sobre la tierra (1957), un ejercicio de tolerancia de corte liberal, un tanto insuficiente pero insólito para la época, sobre un tema tan espinoso como la revuelta de los Mau-mau contra los colonos blancos en Kenia. Rodada en blanco y negro, con localizaciones de estudio, la película está menos atenta a su potencial dramático que a la insistencia en su mensaje integrador, simbolizado en la escena final con el colono Rock Hudson cargando a sus espaldas a un herido Sidney Poitier.

    De 1958 es Los hermanos Karamazov, una adaptación con pretensiones de totalidad de la novela de Dostoievski, pero que debería haberse llamado "el hermano Karamazov", por centrarse casi exclusivamente en el personaje de Dmitri (Yul Brynner)


    La gata sobre el tejado de zinc (1958)

    Paul Newman y Elizabeth Taylor en La gata sobre el tejado de zinc (1958)
    Paul Newman y Elizabeth Taylor en La gata sobre el tejado de zinc (1958)



    También en 1958 llevaría a cabo su primera y más famosa adaptación de Tennessee Williams con La gata sobre el tejado de zinc, película considerada fuerte para su época hasta el punto de que el director se vio obligado a convertir la homosexualidad del protagonista masculino (Paul Newman) en parálisis emocional. Centrada en los conflictos de un matrimonio sureño en el que la mujer (de nuevo, una bellísima y salvaje Elizabeth Taylor) reclama, sin éxito, las atenciones de un marido apático, contó también con la participación de Burl Ives, que había estrenado la obra en Broadway, en el personaje de Big Daddy, el viejo padre de Paul Newman, todopoderoso amo de una plantación infinita, enfermo de cáncer.


    Burt Lancaster y Jean Simmons en Elmer Gantry (1960)
    Burt Lancaster y Jean Simmons en Elmer Gantry (1960)


    Paul Newman y Geraldine Page en Dulce pájaro de juventud (1962)
    Paul Newman y Geraldine Page en Dulce pájaro de juventud (1962)



    Comenzó la decada de los sesenta con El fuego y la palabra, una brillante y polémica adaptación de la novela "Elmer Gantry" del nobelizado escritor Sinclair Lewis, sobre un predicador evangélico (inmenso Burt Lancaster) que utiliza la religión para su propio beneficio. Durante el rodaje de esta película Richard Brooks comenzó su relación con Jean Simmons, con la que se casaría el 1 de noviembre de 1960. El matrimonio duró diecisiete años y tuvieron un hijo.

    Tennessee Williams habría quedado muy satisfecho con su dirección de actores en La gata..., así que no hubo el menor problema para que llevase a la pantalla otro de sus melodramas más famosos, Dulce pájaro de juventud (1962), con el mismo reparto de Broadway: de nuevo Newman acompañado por Geraldine Page. Dulce pájaro... narraba la relación entre un jóven aspirante a actor que volvía a su pueblo natal en compañía de su protectora, una diva en crisis, alcoholizada y olvidada. También aquí los aspectos más controvertidos del texto original fueron suavizados.


    Peter O'Toole en Lord Jim (1965)
    Peter O'Toole en Lord Jim (1965)


    Burt Lancaster y Claudia Cardinale en Los Profesionales (1966)
    Burt Lancaster y Claudia Cardinale en Los Profesionales (1966)


    Robert Blake y Scott Wilson en A sangre fría (1967)
    Robert Blake y Scott Wilson en A sangre fría (1967)



    Etiquetado como gran adaptador, siguió en esa línea con Lord Jim (1965), sobre la famosa novela de Joseph Conrad y con Peter O'Toole de protagonista, un proyecto muy anhelado por Brooks y al que dedicó tres años de trabajo. Lord Jim es un magnífico film de aventuras que no sacrifica un apice la complejidad psicológica de los personajes, y todo a pesar de un azaroso rodaje que les llevó por Camboya, Hong-Kong y Malasia.

    Continuaría su carrera con Los profesionales (1966), un gran western basado en un libro de Frank O'Rourke y ambientado durante la Revolución Mexicana, con un lujoso reparto donde estaban Lee Marvin, Burt Lancaster, Claudia Cardinale o Robert Ryan.

    Pero el momento culminante llegaría con la modélica versión fílmica de A sangre fría (1967), la obra maestra de Truman Capote. Rodada en blanco y negro, con actores poco conocidos y en los escenarios naturales donde transcurrieron los hechos, Brooks nos ofrece un trabajo sobrio, cuidando al máximo todos los detalles y siendo absolutamente fiel al texto original. Probablemente se trata de la mejor película de su carrera.


    Con los ojos cerrados (1969)
    Cartel de Con los ojos cerrados (1969)


    Goldie Hawn en Dólares (1971)
    Goldie Hawn en Dólares (1971)


    Muerde la bala (1975)
    Cartel de Muerde la bala (1975)



    Con Jean Simmons de protagonista, en 1969 estrena Con los ojos cerrados, sensible relato de una crisis matrimonial con tintes autobiográficos. De 1971 es Dólares, thriller cínico y bastante divertido sobre las andanzas de un pareja de atracadores formada por Warren Beatty y Goldie Hawn. En 1975 volvería con Muerde la bala (1975), un western áspero, violento y realista con Gene Hackman y Candice Bergen.

    Para acabar la década de los setenta, dirigió Buscando al Sr. Goodbar (1977), adaptación de un bestseller de Judith Rossner, con Diane Keaton de protagonista y que supuso el debut en el cine de Richard Gere. Tachada apresuradamente de moralista (la chica, tras haberse entregado a todo tipo de vicios, muere asesinada por un maníaco) constituye un relato lúcido y penetrante sobre la vida erótica en las grandes ciudades.


    Richard Gere y Diane Keaton en Buscando al Sr. Goodbar (1977)
    Richard Gere y Diane Keaton en Buscando al Sr. Goodbar (1977)


    Objetivo Mortal (1982)
    Cartel de Objetivo Mortal (1982)


    Juego sucio en Las Vegas (1985)
    Cartel de Juego sucio en Las Vegas (1985)



    Tras la disparatada farsa política Objetivo mortal (1982) que pasó sin pena ni gloria, Brooks se despidió del cine con Juego sucio en Las Vegas (1985), una estimable aproximación al mundo de los adictos al juego, que mereció mejor suerte. El desastre en taquilla de sus dos últimas películas, de las que también era productor, le supusieron una debacle económica de la que no se recuperó.

    Richard Brooks murió el 11 de marzo de 1992 de un ataque cardíaco, en su casa de Beverly Hills.


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    Loving Day, el triunfo del AMOR y de la JUSTICIA

    12 de junio de 2010


    Richard Loving y Mildred Jeter

    Un día Richard Loving, de 23 años, y Mildred Jeter, de 18, decidieron casarse. Pero había un problema: él era blanco y ella negra. Y en la Virginia de 1958 las bodas mixtas estaban prohibidas por la ley.

    Así que decidieron ir a Washington DC para casarse, y luego regresar a Virginia. Parecía una solución simple, pero las leyes de Virginia prohibían el matrimonio mixto con independencia del lugar donde se hubiera realizado. De modo que una noche, la policía irrumpió en su hogar y los metieron en la cárcel por el grave delito de estar casados.

    Hubo un juicio y los declararon culpables. Según la argumentación del juez, Dios había creado las distintas razas y las había colocado en continentes distintos, por lo que la mezcla entre ellas era algo contrario al plan divino.

    Richard y Mildred fueron condenados a penas de entre uno y tres años cárcel, pero con la opción de no cumplirla si abandonaban Virginia por un período no inferior a 25 años. Al final optaron por marcharse, pero no por ello se resignaron a la injuscia. Decidieron dar la batalla.

    Desde su nueva residencia en Washington DC y ante lo que consideraban una manifiesta injusticia, escribieron una carta al Fiscal General de los Estados Unidos, un tal Robert F. Kennedy, quien trasladó el asunto a la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles).

    Dos abogados de la ACLU tomaron el caso, e iniciaron un largo periplo judicial que les llevó finalmente hasta el Tribunal Supremo. Por fin, el 12 de junio de 1967 el Tribunal decidió por unanimidad que prohibir los matrimonios mixtos era inconstitucional. El caso Loving contra Virginia provocó que fueran abolidas leyes similares vigentes en otros Estados y marcó un hito en la lucha por los Derechos Civiles.


    Loving Day

    Desde entonces, cada 12 de junio se celebra en Estados Unidos el Loving Day, donde se conmemora la histórica sentencia y se reivindican las parejas mixtas.

    Richard y Mildred tuvieron tres hijos y se amaron el resto de sus vidas, hasta que un día de 1975 un conductor borracho embistió el vehículo donde viajaban. Richard falleció en el accidente, con sólo 41 años, mientras su esposa perdió el ojo derecho.

    Mildred falleció de neumonía el 2 de mayo de 2008

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    Dennis Hopper, el último rebelde de Hollywood

    30 de mayo de 2010


    Dennis Hopper (1936-2010)

    A los 74 años, nos dejó este sábado el gran actor y cineasta Dennis Hopper, uno de los representantes del Hollywood más rebelde y contestatario, e icono de la contracultura desde que dirigiera "Easy Rider" en 1969

    Easy Rider supuso un hito imborrable que zarandeó completamente al mundo hiperconservador de Hollywood, introduciendo en el cine el espíritu de una época: "Nadie se había visto a sí mismo en las películas hasta entonces. La gente fumaba porros y tomaba LSD por todo el país pero en el cine seguían viendo a Doris Day y a Rock Hudson", confesó en una entrevista.


    Dennis Hopper y Peter Fonda en Easy Rider (1969)
    Dennis Hopper y Peter Fonda en Easy Rider (1969)



    Hopper, junto a sus amigos Peter Fonda y Jack Nicholson, se embarcó en la aventura de dirigir una road movie de bajo presupuesto y altas dósis de talento, combinando sexo, drogas, gasolina y parajes desérticos en una viaje iniciático que se reflejaba un país histérico y desfasado, repleto de contradicciones, en cuyos márgenes latía una contracultura enfrentada al poder corrupto y vicioso, diferenciada de la sociedad dominante por su capacidad crítica y su aire de cambio y evolución.

    Llena de referencias culturales de todo tipo, sus dos protagonistas se llaman Wyatt y Billy, aludiendo a los famosos Wyatt Earp y Billy "El niño". El éxito fue impresionante, y se estima que el film multiplicó por 100 la inversión inicial de apenas 500.000 dólares. Según el crítico Peter Biskind, "aquella película fue la demostración de que podías batir a la industria en su propio terreno, podías drogarte, expresarte y además, ganar dinero"

    Claro que Easy Rider no sería lo mismo sin su banda sonora, temas inolvidables como Born to Be Wild de Steppenwolf, White Rabbit de Jefferson Airplane o If Six Was Nine de Jimi Hendrix.


    Dennis Hopper en Rebelde sin causa (1955)
    Dennis Hopper en Rebelde sin causa (1955)


    Dennis Hopper
    Dennis Hopper en 1967



    Antes de Easy Rider, el nombre de Dennis Hopper iba enteramente unido al de su gran amigo James Dean. Alumno del Actors Studio como Dean, le acompañaría en el reparto de Rebelde sin causa (1955) y Gigante (1956). También intervino en clásicos del western como "Duelo de titanes" (1957) o "Los cuatro hijos de Katie Elder" (1965)

    Tras Easy Rider, la carrera de Hopper prometía mucho, pero el estrepitoso fracaso de su segundo film The Last Movie (1971), ambientada y rodada integramente en Perú (concretamente en la región de Cuzco) le condenaron al ostracismo durante bastantes años.


    Dennis Hopper en The Last Movie (1971)
    Dennis Hopper en The Last Movie (1971)


    Dennis Hopper y Martin Sheen en Apocalise Now (1979)
    Dennis Hopper y Martin Sheen en Apocalise Now (1979)



    Por si fuera poco, las adicciones agravaron su descenso a los infiernos, llegando a necesitar treinta cervezas diarias y tres gramos de cocaína sólo para funcionar. Sólo al final de la década encontró algo de luz con su rol secundario en la inolvidable Apocalipse Now (1979) de Coppola, donde era al fotógrafo hippie y medio loco que adoraba al Coronel Kurtz.

    En 1983 entró en una clínica de desintoxicación y su vida personal y profesional pareció asentarse relativamente, si bien su carácter difícil le siguió causando problemas, sobre todo con las mujeres (se casó cinco veces), ninguna de las cuales le aguantaba demasiado.

    En 1986 hizo otro de sus papeles destacados como el psicópata de Terciopelo azul. David Lynch preparaba el rodaje cuando el guión cayó en las manos de Hopper, quien no tardó en llamr al director: "David, tienes que darme el papel de Frank Booth... ¡Porque yo soy Frank Booth!". Y lo consiguió, claro...


    Dennis Hopper e Isabella Rossellini en Terciopelo Azul (1986)
    Dennis Hopper e Isabella Rossellini en Terciopelo Azul (1986)



    Gene Hackman y Dennis Hopper en Hoosiers, más que ídolos (1986)



    La carrera de Hopper es una endemoniada montaña rusa; una colección de filmes de culto mezclados con películas malísimas, algún que otro taquillazo y fracasos impresionantes. Pocas filmografías son tan contradictorias, originales... y divertidas.

    Su caracter anti-establishment no impidió que tuviera incluso una nominación al Oscar como mejor actor secundario. Fue por su trabajo en Hoosiers, más que idolos (1986), una de esas películas de "superación" típicas de los ochenta, en este caso ambientada en el mundo del baloncesto "high-school" y donde interpretaba a un alcohólico, un rol que sin duda no le era desconocido.

    En los ochenta dirigió dos películas. La original y muy estimable Caído del cielo (1980), calificada en su día por la crítica como "el último film de la era punk-rock"; y Colores de Guerra (1988), drama policiaco ambientado en Los Angeles con la delinciencia juvenil como telón de fondo. Ya en los noventa, sus esporádicos trabajos tras la camara pasarían con más pena que gloria, renunciando incluso a aparecer en los créditos de Camino de retorno (1990)


    Dennis Hopper y Sandra Bullock en Speed (1994)
    Dennis Hopper y Sandra Bullock en Speed (1994)


    Dennis Hopper

    Aunque no dejó de trabajar hasta casi el final de su vida, a nivel popular su último papel importante fue el villano de Speed (1994), aquella película tan entretenida sobre un autobús que llevaba una bomba en los bajos, y que para evitar que explotara no podía reducir su velocidad... Luego sería imitada hasta la saciedad.

    Las inquietudes artísticas de Hopper iban más allá del cine, interesándose por la fotografía y el arte moderno, tanto en la faceta de pintor como de coleccionista. Entre sus amistades estaba gente como Jasper Johsn, Andy Warhol o David Hockney.


    Dennis Hopper

    El pasado 26 de marzo recibió su estrella en el Paseo de la fama de Hollywod. En la ceremonia, un Hopper visiblemente desmejorado pero de muy buen humor, estuvo acompañado de viejos amigos como Jack Nicholson. "Todo lo que he aprendido en mi vida lo he aprendido de ustedes y del maravilloso mundo por el que viajé y vi", dijo entonces Hopper. "Este ha sido mi hogar y mi escuela. Y los amo a todos ustedes. Yo sólo quiero darles las gracias. Esto significa mucho para mí, y muchas gracias a todo el mundo"

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    Dorothy Dandridge, una estrella en el tiempo equivocado

    8 de septiembre de 2009


    Dorothy Dandridge

    El 8 de septiembre de 1965 una sobredosis de antidepresivos acabó con la vida de la actriz y cantante Dorothy Dandridge. Tenía 42 años.

    Nacida en Cleveland en 1922, sus padres se separaron cuando ella era pequeña. Su madre Ruby eran una cantante de poca monta, y aspiraba a que sus hijas Dorothy y Vivian también fueran artistas. Siendo aun unas niñas, recorrieron el Sur de Estados Unidos con un grupo llamado The Wonder Children. Con la llegada de la Gran Depresión, comenzó a escasear el trabajo también para los artistas, así que Ruby decidió trasladarse con sus hijas a Los Angeles en busca de fortuna. En aquella época era impensable que una actriz negra pudiera convertirse en una estrella del cine (y no es que hoy sea muy habitual, vamos), pero en la música la situación era algo mejor.

    En 1934 Dorothy y Vivian empezaron a cantar en locales nocturnos bajo el nombre de las Dandridge Sisters. Poco después el duo se convirtió en trío al añadírseles Etta Jones, que ya tenía treinta años. Este grupo llegó a tener bastante éxito, y en 1936 fueron invitadas a actuar en el histórico Cotton Club de Nueva York, donde actuaban algunos de los mejores artistas negros del país, como Cab Calloway o Bessie Smith. Gustó tanto su actuación que les hicieron un contrato para actuar allí de manera regular, e incluso llegaron a realizar una gira por Europa. Las Dandridge Sisters también aparecieron en varias películas de Hollywood, como por ejemplo en uno de los números musicales de Un día en las carreras (1937), de los Hermanos Marx. Sin embargo en 1940 el trío se disolvió.

    Durante los años 40, Dorothy siguió actuando como cantante en clubs de todo el país, siendo relativamentre popular. También grabó varios soundies (un precedente de los modernos vídeos musicales) de éxito, e intervino en pequeños papeles en numerosas películas, aunque sin abandonar los roles típicos reservados a los negros.


    Dorothy Dandridge y Harry Belafonte en Carmen Jones (1954)

    Dorothy Dandridge y Harry Belafonte en Carmen Jones (1954)



    Sin embargo, como si de una moderna cenicienta se tratase, en 1954 su suerte cambió de la noche a la mañana gracias al "príncipe" Otto Preminger, que la seleccionó en un multitudinario casting para protagonizar Carmen Jones, musical que adaptaba la ópera Carmen de Bizet aunque con nuevas canciones y trasladada a ambientes negros, y donde compartía protagonismo con un jovencito Harry Belafonte. La película ha quedado hoy algo avejentada, pero en su día obtuvo un éxito rontundo, convirtiendo a Dorothy en una de las mujeres más admiradas de la época. Por su inolvidable papel incluso fue nominada al Oscar como mejor actriz protagonista, siendo la primera mujer negra en ser nominada en esta categoría, aunque finalmente la ganadora fue Grace Kelly (blanca, rubia, delicada...) por La angustia de vivir.

    Por cierto que no sería hasta 2001 cuando una mujer negra, Halle Berry, lograría por fin llevarse el oscar, por su papel en Monster's Ball. Curiosamente Halle Berry había protagonizado en 1999 un biopic para la TV sobre la vida de Dorothy Dandridge, titulado Introducing Dorothy Dandridge, y por el que recibió varios premios, incluídos un Emmy y un Globo de Oro.


    Introducing Dorothy Dandridge (1999)
    Introducing Dorothy Dandridge (1999), con Halle Berry



    Del resto de la carrera de Dorothy Dandridge no hay mucho que decir. El ser negra seguía condenándola a papeles indignos de su talento, repitiendo tópicos requetegastados, aunque destacó su papel en Porgy and Bess (1959), adaptación de la famosa opera folk americana, junto a Sidney Poitier. Su vida personal era todavía más desgraciada: se enamoró de los hombres más sinvergüenzas, tuvo un hijo con deformación cerebral, se hizo adicta al alcohol, realizó malas inversiones, etc. Su temprana muerte en 1965 se debió casi con total seguridad a un suicidio. En esa época ya era una actriz completamente olvidada, envejecida y arruinada. De haber nacido en una época diferente y con menos prejuicios, es probable que Dorothy Dandridge se habría convertido en una gran estrella de la pantalla.


    Jean Seberg

  • El 8 de septiembre de 1979 fue hallada muerta en París la actriz norteamericana Jean Seberg. Su cuerpo apareció en el interior de un coche mal aparcado cerca de su apartamento. La autopsia determinó que ya llevaba varios días muerta y que había sido por una sobredosis de barbitúricos, aunque hay quien dice que fue asesinada...

    Jean Seberg tuvo una vida apasionante, misteriosa y desgraciada a partes iguales. Nacida en Iowa, debutó en el cine en 1957, tras ser seleccionada en un multitudinario casting para hacer de Juana de Arco en la versión de Otto Preminger.

    Su papel más conocido fue en Al Final de la Escapada (1959) de Jean-Luc Godard, que la convirtió en todo un ícono sixtie y de la nouvelle vague. Su carrera se desarrolló a caballo entre Europa y Estados Unidos, con títulos como Bonjour Tristesse (1958), Lilith (1964) o La leyenda de la ciudad sin nombre (1969). Su vida personal fue realmente turbulenta, marcada por su adicción a las drogas, sus fracasos sentimentales (se caso cuatro veces) y sus ideas políticas de izquierdas. Su apoyo al Partido de los Panteras Negras desató las iras de los sectores más reaccionarios de la sociedad, e incluso fue hostigada por el FBI...

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  • Joan Benoit, primera campeona olímpica de maratón

    5 de agosto de 2009


    Los Angeles '84 - Joan Benoit

    Hoy se cumplen justo 25 años desde que se disputó por primera vez la prueba femenina de maratón en unos Juegos Olímpicos. Fue el 5 de agosto de 1984 en los Juegos de Los Angeles. Ese día, a las ocho de la mañana para evitar en lo posible el calor, 50 corredoras de 28 países se dispuseron a tomar la salida en la pista del Santa Monica College, a unos 25 kms de Los Angeles. (VER VIDEO)

    Por delante tenían 42 kilómetros y 195 metros de dura travesía, principalmente por autopistas, que las llevarían hasta el Memorial Coliseum, donde acabaría la prueba. Antes de salir, las atletas hicieron un desfile de presentación tras las banderas de sus respectivos países y saludando al público. Era un momento muy emocinante y de gran importancia simbólica en la lucha por la igualdad de las mujeres.

    En Amsterdam 1928, 56 años antes, las mujeres habían participado por primera vez en pruebas de atletismo en unos Juegos Olímpicos. Entonces, la carrera más larga fue la de 800 metros, ganada por la alemana Lina Radke en dura competencia con la japonesa Kinue Hitomi.

    Sin embargo tras la carrera, los sectores más reaccionarios de la prensa aprovecharon algunas imágenes de mujeres extenuadas para cargar contra la participación de las mujeres en este tipo de eventos. Aunque eran exageraciones, pues las mujeres estaban igual de cansadas que los hombres en las mismas circuntancias, el Comité Olímpico Internacional cedió a las presiones y decidió eliminar del programa la prueba de 800 metros para mujeres. Solo en 1960 se pudo volver a disputar.

    Quienes en 1928 se escandalizaron por la participación de mujeres en una carrera de 800 metros, hubieran quedado perplejos al ver como unas décadas más tarde, las mujeres competían con total naturalidad sobre una distancia de 42 kilómetros y 195 metros.

    Las favoritas en Los Angeles eran básicamente cuatro: la campeona mundial Grete Waitz, de Noruega; la ganadora de la última maratón de Londres Ingrid Kristiansen, también de Noruega; la campeona europea Rosa Mota, de Portugal; y la plusmarquista mundial Joan Benoit, de Estados Unidos.


    Los Angeles '84 - Joan Benoit

    Al poco de comenzar la prueba, Joan Benoit (pronunciese Benuá), ataviada con un gorrito blanco, sorprendió a sus rivales escapándose del grupo, un hecho que terminaría siendo decisivo. Los 6 segundos de ventaja que tenía en el km 5 aumentaron a 51 segundos en el km 15

    La mayoría pensaba que había atacado demasiado pronto y que pagaría su esfuerzo más adelante, dadas las condiones de calor y humedad. Pero eso no ocurrió, y Benoit, una menuda corredora de 27 años procedente de Maine, continuó a buen ritmo. A los 25 kms llevaba una abultada ventaja de casi dos minutos sobre sus perseguidoras.


    Los Angeles '84 - Grete Waitz intentando alcanzar a Joan Benoit
    Los Angeles '84 - Grete Waitz intentando alcanzar a Joan Benoit



    Sólo entonces se produjo la reacción de las favoritas. Grete Waitz se dio cuenta de que Benoit iba directa al triunfo final, y trató de evitarlo saliendo a "cazar" a la americana. Sin embargo ya era demasiado tarde. Cuando la americana llegó a la Autopista Marina, donde no se permitía el acceso al público, las escena era llamativa, pues corría en solitario sobre el cemento y con un absoluto silencio a su alrededor, tal como estaba acostumbrada a entrenar en Maine. Luego declaró: “Una cosa que voy a contarles a mis nietos es que una vez corrí completamente sola por una autopista en Los Angeles”

    A medida que se acercaba al túnel para ingresar en el Memorial Coliseum, comenzó a escuchar el rugido de la multitud allí reunida. Cuando salió del túnel y vio a toda la gente ovacionándola, se dijo a si misma: “Escucha, sólo mira hacia el frente, porque sino es probable que te desmayes”

    Aunque Grete Waitz logró recortar bastante la diferencia, Joan Benoit ganó la medalla de oro con una comoda ventaja y una muy buena marca de 2h25:52, un récord olímpico que no sería batido hasta Sydney 2000. Tras cruzar la línea de meta, dio la vuelta de honor entre los aplausos del público llevando una bandera de los Estados Unidos, mientras gritaba “¡¡Esto es un sueño!!”


    Los Angeles '84 - Joan Benoit
    Los Angeles '84 - Joan Benoit al acabar la prueba


    Los Angeles '84 - Joan Benoit y Grete Waitz
    Los Angeles '84 - Joan Benoit y Grete Waitz juntas tras la carrera


    Los Angeles '84 - Joan Benoit
    Los Angeles '84 - Joan Benoit en en podium


    Los Angeles '84 - Rosa Mota
    Los Angeles '84 - Rosa Mota, medalla de bronce



    La noruega Grete Waitz tuvo que conformase con la medalla de plata (2h26:18), mientras que la portuguesa Rosa Mota se llevó el bronce (2:26:57) En total acabaron la prueba 44 de las 50 mujeres que tomaron la salida. La última en hacerlo fue la brasileña Eleonora Mendonca, con 2h52:19 (Clasificación)

    La maratón femenina de Los Angeles '84 fue un éxito en todos los sentidos, empezando por la gran candidad de público que presenció la prueba en las calles de Los Angeles, alentando a las corredoras y realmente conscientes de vivir un momento histórico. Es el aspecto deportivo, Grete Waitz cometió un error dejando escapar a Benoit, y esta lo aprovechó magníficamente, logrando un merecido triunfo. Por lo demás Waitz y Benoit no solo eran rivales, sino también grandes amigas, una amistad que han mantenido con el paso de los años. Aquí hay una imagen reciente de ambas:


    Joan Benoit y Grete Waitz en 2005
    Joan Benoit y Grete Waitz juntas en 2005


    Los Angeles '84 - Gabriela Andersen-Scheiss
    Los Angeles '84 - Gabriela Andersen-Scheiss



    Pero las emociones aun no había concluido. Veinte minutos después de que hubieran llegado las primeras clasificadas, una figura titubeante apareció por el túnel del Memorial Coliseum. Era una suiza de 39 años llamada Gabriela Andersen-Scheiss, que llegó totalmente deshidratada y con la mitad de su cuerpo paralizado por los calambres.

    En unas imagenes de gran dramatismo y que dieron la vuelta al mundo (VER VIDEO), se la ve tambalearse mientras avanza caminando a duras penas hacía la meta, con el brazo izquierdo colgando y la pierna derecha completamente rígida. El personal médico no sabía muy bien si intervenir o esperar a que llegase, ya que si la cogían sería descalificada. Andersen tardo seis interminables minutos en completar la vuelta a la pista, antes de cruzar la meta y caer rendida en los brazos de tres médicos que la esperaban.

    Afortunadamente, Andersen no sufría ningún problema grave y a las pocas horas ya estaba totalmente recuperada. La controversia sobre si los médicos debían haber intervenido antes, dio como resultado que la IAAF aprobara la “Regla Scheiss”, que permite que los atletas sean examinados por los médicos durante una carrera sin por ello ser descalificados.

    Próximanente en este blog, recordaremos a algunas de las mujeres que han hecho historia en la mítica prueba de maratón. Mucho antes del triunfo de Benoit en Los Angeles, algunas valientes se atrevieron con esta prueba cuando ni siquiera les estaba permitido participar.

    El duro camino de las mujeres por la igualdad, también en el deporte, es mucho más duro y largo que cualquier carrera de altletismo.


    Joan Benoit en 2008
    Joan Benoit en una foto reciente, de 2008




    Ver también:

  • Campeonas olímpicas de Maratón
  • Campeonas mundiales de Maratón
  • Récords mundiales de la maratón femenina



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