Cornelius Johnson, campeón olímpico en Berlín 1936

15 de febrero de 2006


Berlín 1936 - Cornelius Johnson

Cornelius Johnson en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936



Cornelius Cooper Johnson tenía 32 años y trabajaba como panadero en el buque "Santa Cruz" de la compañía Grace Line. Se había empleado en la marina mercante hacía menos de un año. Ese día se encontró repentinamente enfermo. Intentaron llevarle rapidamente desde el barco hasta un hospital de San Francisco (California), pero falleció antes de llegar. Era el 15 de febrero de 1946. Hoy hace 60 años.

Berlín, Alemania, 2 de agosto de 1936. En la final olímpica de salto de altura los Estados Unidos dominan de forma abrumadora, ganando las tres medallas de la prueba, con Cornelius Johnson (oro), David Albritton (plata) y Delos Thurber (bronce). Los dos primeros son afroamericanos.


Berlín 1936 - Cornelius Johnson (oro), David Albritton (plata) y Delos Thurber (bronce)
Berlín 1936 - Medallistas en salto de altura



Era el primer día de competiciones en el Estadio Olímpico, tras haberse inagurado los Juegos el día anterior, y se disputaban dos finales. La primera en lanzamiento de peso, que ganó el alemán Hans Woelke y la ya citada de salto de altura. Tras entregarse las medallas de lanzamiento de peso, Hitler invita a Woelke al palco oficial y allí le expresa su congratulación por el triunfo obtenido. Después, el jefe de protocolo del Comite Olímpico Internacional hizo notar a Hitler y al resto de su "camarilla" que no era adecuado recibir en el palco a los deportistas, a menos que se hiciera con todos los ganadores, no solo a los alemanes. Así que, como Hitler no tenía pensado estar todos los días en el estadio para saludar a todos los campeones, en adelante dejaron de producirse estos encuentros.


De todo esto se deduce que:

- No es cierto que Hitler se negara a saludar a Jesse Owens por el hecho de ser negro. De hecho Jesse Owens no ganó su primera medalla de oro hasta el día siguiente, 3 de agosto.

- Tampoco es cierto que se negara a recibir a Cornelius Johnson por esta razón. No recibió a Johnson porque de hecho tras la "reprimenda" del responsable del COI ya no recibió a nadie más.


Esto no ha impedido que los Juegos Olímpicos de 1936 vayan unidos al tópico de que Hitler se negó a saludar a Jesse Owens "humillado por las hazañas atléticas de un miembro de una raza inferior". Con frecuencia la historia se adorna con alusiones a que Hitler se disgustaba cada vez que ganaba un negro o alguien de otra raza, o que abandonaba el Estadio espumando de rabia ante la supuesta refutación de sus teorías racistas. Nada de esto tiene ningun fundamento, los nazis nunca cuestionaron que los negros pudieran ser superiores a los blancos en determinados deportes, y desde el punto de vista propagandístico los Juegos Olímpicos de Berlín fueron, desgraciadamente, un completo éxito para los nazis.

Es esta una demostración paradójica pero eficaz de la famosa máxima goebelsiana: una mentira repetida mil veces se transforma en verdad.


Cornelius Johnson
Cornelius Johnson durante una competición en Inglaterra en 1937




Escuchando Tatuado, Kortatu



3 comentarios:

Alehuelva 15 de febrero de 2006, 18:45  

Le he dejado un memé, lo siento.

El Especialista 16 de febrero de 2006, 11:38  

Bueno, la historia siempre tiene un componente novelesco, hasta tal punto llega la cosa que incluso existe el género literario de la novela histórica. Esas anécdotas, como la de Hitler, suenan bien y por eso se hacen populares.

Por supuesto, que sobre Hitler y el nazismo se han vertido muchas mentiras, que duda cabe, la historia la escriben los vencedores y lo cierto es que la historia de la Alemania nazi, por grande que fuese el mito, es la historia de una derrota.

Sin embargo, la verdad a veces es insuficiente para convencer a las masas (en el caso de los individuos quizá no) y es por ello que la magnificación, la propaganda si lo quieres llamar a sí, es moneda corriente en la lectura de ciertos hechos históricos. Aunque, eso sí, no exágermos, tampoco es cuestión de acabar como los de Irán, convocando concursos de caricaturas sobre los campos de exterminio.

Anónimo,  17 de noviembre de 2015, 4:47  

Una mentira mas acerca de Hitler derrumbada, cuantas mas aparecerán conforme se liberen las fuentes y se pierda el miedo a investigar este interesadamente oscurecido trecho de la Historia Universal.

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